martes, 28 de marzo de 2023

A Manuela en su cumpleaños 28 un 28 

"La amistad no puede ser sólida sino en la madurez de la edad y en la del espíritu." Cicerón, De amicitia, c. 20.

Tomo la cita de Cicerón como una promesa. Es cierto que, en estos veinte años de amistad con Manuela, lo maleable de nuestra amistad ha sido crucial para que no se rompa ante la misma volatilidad que ha mostrado nuestro caracter en el transcurrir entre la infancia y la adultez. Hoy ella cumple veintiocho años y se revela ante mí, cuando me detengo a verla con atención, como una mujer adulta llena de lucidez y ternura que me ama profunda e incondicionalmente. 

Contar con el amor y la amistad de Manuela es tenerlo todo y, aunque a oídos de los mayores suene pretencioso, también es ya haber vivido bastante. Siento en nuestras conversaciones una solidez que se ha consolidado por años (a pulso desde las épocas del teléfono fijo por cinco horas seguidas) y una autenticidad que se ha resistido al miedo del rechazo de la otra. Creo entonces que Cicerón tenía razón en su afirmación y en que, sólo ahora que enfrentamos la adultez de edad y espíritu, empezamos a tener una amistad que cambia a un estado sólido, pilar, porque nuestro caracter también lo propicia así.

"Si alguien me obligase a decir por qué quería yo tanto a La Boétie, reconozco que no podría expresarlo más que respondiendo: porque se trataba de él; porque se trataba de mí. " Montaigne, De la amistad.

Encontrar palabras para describir o reflexionar sobre el amor que guardo en mi corazón para Manuela es un ejercicio arduo, por ello, seguramente, estas palabras la encontrarán dormida y triste de pensar que he olvidado el día de su cumpleaños y que he roto mi promesa de darle siempre un regalo para celebrar su vida. No estoy segura de lograr compensar su tristeza con este escrito pero pongo mi empeño en ello.

Sé que lo que una espera de una felicitación por su cumpleaños no es una reflexión sobre la amistad pero yo no sé narrar la vida de Manuela lejos de nuestra amistad. No sé bien si el motivo es que la amistad ha sido el eje alrededor del cual nos ha sucedido la vida, o si más bien se trata de que la vida que podemos recordar la hemos pasado casi por completo siendo amigas y, por lo tanto, se ha vuelto para mí imposible desprenderme de este rol de amiga que, de seguro, se solidifica como lo hace nuestra amistad. En todo caso, y por el motivo que sea, este es un texto de regalo para Manuela sobre nuestra amistad. 

Justo hoy cuando me levanté pensaba en todas las veces que mi mamá decía: "¿Y entonces si Manuela se tira de un puente usted se va a tirar también?" y entonces yo, con vehemencia, afirmaba que no, que yo tenía mi propio juicio y que había llegado por mis propios medios a la conclusión de que hacer lo mismo que ella era lo que quería y debía hacer (cosa probablemente falsa hasta la médula). Entonces encontré la cita de Montaigne y pensé en la maravilla que es que el juicio de ambas reconozca con tal vehemencia el juicio de la otra, por supuesto que no pienso que tirarse de un puente sea una idea maravillosa (al menos no así a secas), pero si Manuela lo propusiera con seriedad yo lo consideraría sólo por ser ella quien es y sé, con certeza, que ella haría lo mismo dado el caso conmigo (aunque ahora probablemente menee su cabeza diciendo que no, pero sepa que ví todas las películas de Márvel siguiendo su criterio y que ella, a su vez, me confió la escogencia de unos de sus amigos más cercanos).

Ya ahora que Manuela tiene veintiocho años, y yo me acerco peligrosamente a la misma edad, creo que es momento de abandonar el impulso de explicar, justificar o describir los motivos o las cualidades de mi afecto por ella: la amo porque es ella y porque es mi amiga, con todo el peso que en mi corazón y en el suyo tiene esta palabra y con toda la ligereza la que acutamos dicha amistad, como si no cargara veinte años a la espalda. 

"La amistad, por el contrario y como cosa espiritual que es, se disfruta más cuanto más se desea; no se alimenta ni crece sino disfrutándola, y el alma adquiere aún mayor finura al practicarla." Montaigne, De la amistad.

Estaba buscando sinónimos de amistad para no ser tan reiterativa pero todos son imprecisos. El caso es que, si Manuela y yo nos hemos hecho tan buenas amigas probablemente sea porque la práctica se nos da de maravilla, hemos sido siempre buenas en conversar, en acompañarnos, en observarnos y en asombrarnos la una con la otra. Porque de tanto ensayar la amistad hemos creado un lenguaje y un código para la nuestra, que nunca hemos discutido más allá de sus preceptos más inocuos (como la norma de darnos un regalo cada cumpleaños) y que, seguramente por eso, nunca falla (o rara vez).

La amistad de Manuela me hace buena y amplia, ella acude siempre a mí y me deja ejercer mi rol de amiga con galantería, su generosidad es completa. Yo quiero hacerle tanto bien como ella a mí y acompañarla. Este es el intento de romper la distancia que nos separa hoy físicamente (aunque por poco porque ya casi voy a visitarla) y abrazarla en el día más importante de su vida y en uno de los más de la mía: su cumpleaños. Que sean todos los que sean y que todos nos encuentren amigas: eso ya nos da dos motivos inmensos para celebrar.

 

Ojo de Manuela